Testimonio: Edwin

¡Salvar vidas es algo que llevas en la Sangre!

Dentro de sus relatos, Edwin Camilo Torres Rodríguez tiene uno que nos es fácil de contar: desde pequeño los médicos le diagnosticaron ‘Talasemia Beta’. Él depende de la sangre de otras personas para vivir. Hay una frase que repite de labios para fuera y que siente con todo su corazón: “ellos son héroes anónimos”. Para Edwin Camilo Torres Rodríguez el ser voluntario de la Cruz Roja Colombiana se lleva en la sangre, más aún, cuando el tema se convierte en modelo de vida, o mejor de familia, pues su madre fue uno de los motores para que este bogotano de 33 años de edad dedicara más de un cuarto de siglo al servicio de la comunidad.

A simple vista, Camilo no refleja la edad que tiene, su 1.50 de estatura, mirada inocente y risa ingenua, hacen pensar por un momento que él es voluntario de meses atrás, pero cuando habla, deja sorprendido a más de uno por sus conmovedoras historias que ha coleccionado a lo largo de 27 años de servicio. Más allá de sus relatos, Camilo tiene uno que nos es fácil de contar: desde pequeño los médicos le diagnosticaron „Talasemia Beta‟, enfermedad poco común en Colombia y que hace que el vaso no purifique la sangre. Él depende de la sangre de otras personas para vivir.

Recién inició con el tratamiento, Camilo recibía sangre del Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana cada 15 días, después se fue regulando su cuerpo por lo que la trasfusión era cada 2 años, pero los médicos aconsejaron ser prudente en el tema y recibe este líquido vital cada semestre.

Por su enfermedad, Camilo tiene otro concepto del ser voluntario, porque según él la tarea va más allá de ayudar a la gente en una emergencia. “El donar sangre lo debería hacer uno como voluntario, deberían existir voluntarios de sangre y no ver eso como una obligación, sino como una forma de ser voluntario sin portar un uniforme”.Es unos de los voluntarios más queridos por la Cruz Roja Colombiana y dice que la Institución es como su segundo hogar. Minutos, meses y años los ha dedicado al ser voluntario, una tarea que cualquiera no puede cumplir con constancia y disciplina.

“Soy auxiliar de enfermería y voluntario de la Cruz Roja Colombiana, estudie en la escuela de salud y administración de enfermeros. Me gradué hace 3 años. Soy voluntario hace 27 años mal contados y como hay tres grupos, yo conformo la agrupación de juvenil que es donde el trabajo hacia comunidad es más fuerte”.Añadió que los voluntarios “así como somos héroes anónimos, en zonas de conflicto por desastres naturales y otros eventos, ojalá colaboraran un poquito más con la causa de donar sangre porque no es solo ir y ayudar o ser imagen de la Institución, creo que eso no lo es todo”.

El Banco Nacional de Sangre de la Cruz Roja Colombiana (BNS) invitan a todos los colombianos a que se solidaricen y se acerquen al punto de donación más cercano y se conviertan, desde hoy, en donantes voluntarios de sangre: un acto altruista que salva vidas.Donar sangre no afecta la salud, al contrario, mejora la calidad de vida. No hay que olvidar que donar sangre es un acto de responsabilidad social. Su generosa donación, nos ayudará a mantener inventarios de sangre suficientes, seguros y oportunos para abastecer a cabalidad las necesidades de sangre de nuestro país.

Los donantes de sangre se constituyen en un grupo de personas sanas, con hábitos de vida saludable, conscientes de su responsabilidad y participación en el desarrollo de sus comunidades. Su principal motivación es ayudar a salvar vidas o mejorar la calidad de vida de otras personas.

Los requisitos mínimos que se deben cumplir para realizar la donación son:

  • Ser mayor de 18 años y menor de 65 años de edad.
  • Pesar más de 50 Kilos.
  • Haber consumido algún alimento en las últimas 4 horas.
  • No haber donado sangre en los últimos 4 meses las mujeres y los hombres, en los últimos 3 meses.
  • Presentar el documento de identidad (cédula de ciudadanía o extranjería).
  • No estar en tratamientos con antibióticos o purgantes.
  • No haber sufrido malaria, paludismo o enfermedades tropicales.
  • No haber ingerido licor las últimas 24 horas.