Voluntarios que inspiran: Luis Angel Molina

En el corazón de un voluntario de la Cruz Roja Colombiana

“Cuando uno ayuda con amor, sabe que está construyendo país”. Esta frase describe 30 años de labor humanitaria de Luis Ángel Molina, un voluntario vallecaucano que pertenece al grupo de socorrismo de la unidad municipal de Tuluá de la Cruz Roja Colombiana, condecorado en tres ocasiones por sus ya 5.000 horas de servicio y por su ejemplar manera de compañerismo. Lo más valioso es el ejemplo que da a su hijo de 12 años quien es voluntario juvenil de la Cruz Roja Colombiana desde hace 3 años.  

Alrededor de 30 mil voluntarios y voluntarias conforman el accionar humanitario de la Cruz Roja Colombiana, en cada una de sus agrupaciones (Socorrismo, Juventud, Damas Grises) han logrado con su trabajo e iniciativa, ampliar la presencia de la institución en el país, pues son ellos los que desarrollan y dan vida a la acción humanitaria de la Cruz Roja Colombiana.

En regiones sometidas por el conflicto interno se presta una atención en Apoyo Psicosocial, Salud Mental y rehabilitación física; en zonas de mayores necesidades se ofrece una especializada atención primaria en salud y actividades para incentivar una cultura de la no violencia y paz, gestión en riesgo de desastres, entre otras acciones.

Luis Ángel recuerda el rescate de una hombre que fue arrollado por una mujer en una de las carreteras más importantes de Tuluá; la mujer fue trasladada con pequeñas heridas a un centro asistencial, mientras que él seguía tendido en el suelo pues el impacto le había costado su motricidad y podría quedar parapléjico. Sin embargo, la inmovilización rápida del voluntario vallecaucano ayudó a contrarrestar este efecto y permitir que el paciente lograra recuperarse del trauma físico.

Meses después, Luis Ángel recibe una visita inesperada a su oficina, un hombre con cuello ortopédico y muletas que venía a conocer a la persona que le había salvado la vida. “Ese hombre con lágrimas en los ojos vino a darme las gracias, me contó que el médico le había dicho que si no hubiera sido por la inmovilización que se hizo en el momento, él hubiera quedado parapléjico. Esos momentos son gratificantes, pues uno hace las cosas con amor sin esperar nada a cambio”.

A diferencia de la creencia general, los voluntarios en su gran mayoría cuentan con una profesión que ejercen a cabalidad, mientras complementan sus actividades cotidianas con la vocación de servicio voluntaria en favor de millones de personas, comunidades y familias en todo el territorio nacional que viven en situaciones de extrema pobreza a causa del conflicto armado y otras situaciones de violencia.