RSE - El voluntariado afecta positivamente al rendimiento de los trabajadores

Ficha técnica

El voluntariado corporativo ya no sólo es sinónimo de acción social, sino que ahora se sabe que aquellas empresas que lo desarrollen mejorarán el rendimiento de sus empleados. Pero, ¿por qué se deciden las empresas a implementar estos programas? ¿cuáles son las capacidades que más aumentan en los trabajadores? y ¿quienes son los artífices de poner en marcha los voluntariados corporativos dentro de la empresa?

Estas preguntas se responden con las conclusiones del estudio del Instituto de Estudios Laborales de ESADE y Valores & Marketing que han analizado tres casos de voluntariado corporativo, que se han desarrollado en "la Caixa", Telefónica España y Mondelez International, así como de la participación de más de 150 responsables de recursos humanos de empresas que realizan actividades de voluntariado corporativo y de responsables de organizaciones sociales.

En concreto, este documeno detalla que el 92 % de los empleados que desarrollan alguna actividad de este tipo mejoran su rendimiento en el entorno profesional. Del mismo modo, se desprende que las capacidades que más aumentan son las de trabajar en equipo (87 %) y comprender la realidad social (81 %), así como las habilidades comunicativas (68 %), mientras que las menos desarrolladas son la creatividad (51 %) y las formas de liderazgo (45 %).

En cuanto a los motivos que llevan a las empresas a emprender actividades de voluntariado corporativo son, en el 84 % de los casos, alinear a los empleados con la cultura y los valores de la organización, mientras que el 63 % afirman que con el voluntariado buscan promover la cohesión interna de la empresa y el 45 %, mejorar el clima interno en la organización.

Según indican las encuestas, el voluntariado corporativo no siempre nace por iniciativa de los empleados. La empresa toma esta iniciativa casi la mitad de las veces (43 %), mientras que los demás casos responden a una iniciativa compartida entre la empresa y los empleados (52 %). El voluntariado corporativo no es, pues, una "reacción a", sino una política empresarial, con unos objetivos definidos y una gestión, apuntan desde ESADE.

Por último, conviene destacar que en este estudio se distinguen tres tipologías de empresas en la forma de llevar a cabo estas actividades. La primera, la reactiva, donde las empresas no se plantean ningún objetivo ni retorno de estas actividades. La segunda es la facilitadora, que consiste en crear los cauces adecuados para que los empleados puedan realizar actividades de voluntariado.Y la tercera es la estratégica, que se trata del caso menos común y consiste en alinear las actividades de voluntariado con la estrategia y los objetivos de la empresa.

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