100 años de humanidad y servicio voluntario de la Cruz Roja Colombiana

100 años de humanidad y servicio voluntario de la Cruz Roja Colombiana

Durante 100 años la Cruz Roja Colombiana no ha tenido tiempo para otra labor distinta que la de servir con el corazón a toda una nación. Desde su fundación, el 30 de julio de 1915, hasta la fecha, no existe un solo episodio en la historia del país en donde no haya participado. La Guerra de los Mil Días, el Bogotazo, la toma del Palacio de Justicia y la Embajada de República Dominicana, la Avalancha de Armero, los terremotos de Popayán y Armenia, el desplazamiento forzado, la desmovilización del M-19, los efectos del fenómeno de la niña, la atención a víctimas por la contaminación por armas, son apenas algunos momentos.

Hoy sigue cumpliendo su labor humanitaria, y aprovecha su celebración de centenario para unir en una sola voz a los 25 mil voluntarios, millones de beneficiarios, cientos de empleados y todos los colombianos que comparten una misma experiencia. Sin duda, son ellos los que han escrito cada capítulo de su historia, y sin quererlo las líneas de los episodios más significativos del país. Gracias  a  una idea proclamada hace 152 años por Henry Dunant, fundador del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja,  la institución celebra 100 años de cumplir a cabalidad su misión: Aliviar y prevenir el sufrimiento humano.

“En estos 100 años hemos sido testigos de muchos acontecimientos dolorosos, pero también hemos ayudado con nuestra acción humanitaria a millones de colombianos que lo han necesitado: heridos, enfermos, población desplazada, familiares que buscan a sus seres queridos, víctimas del conflicto armado interno, niños, mujeres, ancianos, viudas y huérfanos”, destaca el doctor Fernando José Cárdenas Guerrero, Presidente de la Cruz Roja Colombiana.

Así iniciaron 100 años de humanidad

Gracias a la idea de los Doctores Adriano Perdomo e Hipólito Machado, nació la Cruz Roja Colombiana oficialmente el 30 de julio de 1915, en el Teatro Colón de Bogotá, bajo el postulado de que “todos somos seres humanos” y de que era importante la existencia de  una organización dedicada,  a “prevenir y aliviar los horrores de la guerra”.

De esta manera la Cruz Roja inicia su labor  en el país, bajo los principios de Humanidad, Neutralidad, Imparcialidad, Universalidad, Unidad, Independencia y Voluntariado; fundamentos que comparten todos los miembros de la comunidad  cruzrojista y que además son el eje fundamental del accionar en cumplimiento de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.

El primer paso hacia la humanización de la guerra se dio en medio de la batalla de Palonegro (Santander), entre el 11 y el 25 de mayo de 1900, durante la Guerra de los Mil Días. Allí en el campo de batalla un equipo de médicos ofrecía asistencia médica con ambulancias improvisadas en forma de carruaje de cuatro ruedas haladas por dos caballos, cada una pintada a sus costados con una cruz roja sobre fondo blanco en señal de protección.

Desde entonces se presentaron momentos significativos en la historia de la institución y del país; uno de ellos, fue el estallido popular que suscitó el asesinato del líder Jorge Eliecer Gaitán, el 9 de abril de 1948. La Cruz Roja Colombiana prestó asistencia sin distinción de clases o colores políticos. Se declaró neutral, recogió los cadáveres, repartió víveres y puso en contacto a los familiares perdidos. Allí nació el Socorro Nacional por ley nacional.

Algunos otros momentos en los que la Institución brindó asistencia humanitaria fueron los fenómenos naturales de la década de los ochenta y noventa; el terremoto de Popayán; la avalancha del Páez (Cauca), donde murieron 6 voluntarios socorristas salvando otras vidas; y el terremoto del eje cafetero. Eso sin contar otros retos humanitarios y de respuesta, como la toma del Palacio de Justicia por parte del M-19, y, días después, la erupción del volcán nevado del Ruiz, que provocó la desaparición de Armero (Tolima).

A finales de la década de los ochenta e inicio de los noventas, la historia de Colombia siguió marcada por una serie de atentados y ataques contra instalaciones y bienes del Estado que afectaron indiscriminadamente a la población civil. A partir de allí la Cruz Roja Colombiana aumentó su capacidad de respuesta y atención a las víctimas del conflicto armado interno.

La resiliencia, el nuevo reto humanitario

A la fecha, la Cruz Roja Colombiana continúa prestando sus servicios humanitarios en los 32 departamentos y todos los rincones del país, gracias al compromiso y dedicación de sus más de 25 mil voluntarios, que son el espíritu vivo del movimiento, permitiendo atender cada año a cerca de 6 millones de colombianos, las 24 horas del día todos los meses del año. Implementando programas y proyectos en educación; en salud, promoviendo una vida sana y segura; en inclusión social y cultura de la no violencia; y en gestión del riesgo, preparando a las comunidades para enfrentar cualquier emergencia. 

Hoy la Cruz Roja Colombiana se proyecta como la institución humanitaria por excelencia, ya que a través de sus 100 años ha ampliado sus líneas de acción, abarcando no solo la atención de emergencias sino también el desarrollo de programas y proyectos que van desde la salud integral de las comunidades, hasta brindar los medios necesarios para su progreso económico y social. 

 “Son 100 años de experiencia humanitaria y también de aprendizajes sobre el buen ejercicio de esta labor. Desde sus inicios la Cruz Roja Colombiana aprendió que su accionar humanitario iba más allá de la atención a enfermos y heridos. Hoy no solo atendemos a las personas afectadas por fenómenos naturales,  también dejamos herramientas en las comunidades más apartadas del país, para que se conviertan en comunidades seguras y resilientes en todos los ámbitos de la vida y puedan enfrentar cualquier fenómeno natural de una mejor forma”, afirma la doctora Anabell Carrera Peña, Directora Ejecutiva Nacional (e) de la Cruz Roja Colombiana.  

¡Tú historia es mi historia!