¿Qué pasa con la sangre donada?

Una vez la sangre es donada se somete a diferentes procedimientos que permiten que sea apta y tenga la calidad requerida para que un paciente pueda recibirla con un riesgo mínimo. Es así como es fraccionada en sus diferentes hemocomponentes (glóbulos rojos, plaquetas, plasma y crioprecipitados) y se somete a procesos para conocer el grupo sanguíneo y si el donante se ha sensibilizado en caso de que haya recibido sangre previamente. También se le realizan pruebas para agentes infecciosos como el HIV, las hepatitis B y C, la sífilis y la enfermedad de Chagas entre otros.